Desherbar
con éxito

Desherbar con éxito

El sorgo es un cultivo sensible a la competencia precoz de malas hierbas. Eliminar satisfactoriamente la maleza es uno de los puntos clave del camino. Sobre todo, el control de las plantas herbáceas estivales es el más delicado de garantizar.

En un primer momento, se debe realizar la siembra en un suelo limpio y es necesario evitar las parcelas con gran invasión de plantas herbáceas estivales, sobre todo el panizo de mijo falso y el sorgo de Alepo, para los que no existen soluciones eficaces de lucha química en el cultivo.

El sorgo es un cultivo exigente en la plantación; es importante que crezca rápido y de forma homogénea para, sobre todo, facilitar el control de los adventicios y limitar la competencia que pueda surgir entre el sorgo y las plantas herbáceas estivales principalmente. Por tanto, conviene cuidar la preparación del lecho de semillas, la calidad de la siembra para obtener un contacto suelo-grano satisfactorio y sembrar en un suelo caliente (la temperatura de la tierra debe superar los 12 ºC) y a la profundidad suficiente (de 3 a 4 cm) para permitir una sensibilidad limitada a los herbicidas, sobre todo a los graminicidas radiculares utilizados en suelos filtrantes o antes de un periodo de lluvia.

Las diferentes estrategias de desherbado y las épocas de tratamiento

 

Los herbicidas aptos para el cultivo del sorgo y su posición.

Las posibles estrategias dependen de la gama de soluciones disponibles en los diferentes países.
Los países que autorizan todavía la utilización de Concep III para tratar semillas (antídoto contra la fitotoxicidad al s-metolaclor) pueden usar en preemergencia el s-metolaclor. No obstante, a pesar de las semillas sin protección de Concep III, el s-metolaclor se aplicará obligatoriamente a partir de la fase de 3 hojas.

El desherbado de preemergencia postsiembra del sorgo

Ante una presión constante de las plantas herbáceas y la maleza de hoja ancha en diversificación, las estrategias de preemergencia siguen siendo un valor seguro en términos de eficacia. De hecho, la competencia puede aparecer de forma precoz desde la siembra y hasta que la vegetación recubre la interhilera, es decir, unas 8-10 hojas para el sorgo, lo que priva de luz a los adventicios que se encuentran debajo.

Es importante ocuparse de las plantas herbáceas que están brotando y no superan la fase de 2-3 hojas. Esta aplicación puede utilizarse igualmente para combatir la maleza de hoja ancha clásica. También en este caso, la humedad superficial del suelo en el momento de tratar y en los días posteriores es primordial para desherbar satisfactoriamente, sobre todo con herbicidas de penetración radicular.
La aplicación en 3 hojas del sorgo garantiza un buen margen de selectividad de los productos de cara al cultivo.

Este tratamiento se centra básicamente en la maleza de hoja ancha (anual o perenne) y necesita un brote agrupado de los adventicios que pasan de la fase de plántula a la de 4 hojas para las especies anuales.

Un cultivo adaptado al desherbado mecánico

Las soluciones para desherbar mecánicamente permiten completar y garantizar el control de las malas hierbas en el cultivo. Es posible crear un paso de rastrillos escarificadores o de azadas giratorias unos días después de la siembra (técnica del paso «a ciegas») si se ha prestado atención a sembrar con un poco más de profundidad.

Se pueden realizar una o varias binas (con aporcado) hacia la fase de 5-6 hojas del sorgo.